Ya llevo en Ocaña varios días y la verdad es que me acuerdo de India más de lo que yo pensaba en un principio. Si me lo llegan a decir el segundo día no me lo hubiera creído.
Pero aquí estoy echando de menos la paciencia con la que llevaba 6 horas de retraso en el tren, echo de menos la comida, jeje eso sí que no. Pero echo de menos a Tootoo, a los niños del orfanato, a los profesores del colegio. Echo de menos el calor de la gente.
No lo cambiaría por España, mi gente, mi familia y mis amigos, pero sí que espero poder compaginarlos. ¿Volveré a India? Sí, seguro que sí. no sé ni cuándo, ni cómo. Pero hoy por hoy puedo decir que de momento es solo un punto y aparte en el camino, o mejor dicho un punto y seguido
sábado, 25 de diciembre de 2010
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